Miguel sejas carta

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Los precursores.

Según opinión de José Bautista Miguez, -Pepe-, en su obra inédita “C. A. CERRO: 50 Años de Historia” (Montevideo 1972; propiedad de la institución), el primer equipo de fútbol que existió con el nombre de Cerro data del año 1901 en que jugó un partido con el Albion FC., institución decana del fútbol uruguayo fundada en 1891, encuentro éste que finalizó empatado a 0.


Otro Cerro FC se fundó en 1908 y estuvo presidido por Polonio Garicoitz, a quien acompañaron en la Comisión Directiva Pablo Duclós, Fermín Garicoitz, Elbio Fernandez, Clemente Losano, Valentín Sanchez y Norberto aguiar, entre otros. Su plantel de jugadores lo integran Tejera Polonio y Fermín Garicoitz, Hipólito Guerra, Benoit, Domeño, Domingo Spósito, Girondo, Delio Varela y Ramón Ferreira. Este Cerro de 1908 se afilió a la Liga de Football Villa del Cero presidida por Julio V. Oria -que a partir de 1913 será director del famoso periódico “El Iris”– y disputó los torneos por ella organizandonos durante algunos años.


En el año 1917 surge un tercer Cerro FC equipo éste que afilió a la Asociación Uruguaya de Fútbol y militó durante dos temporadas en la entonces 3ª Divisional Extra. Su plantel de jugadores estuvo integrado por Panelas, Maldana, Vazquez, Cabrera, Iribarne, Lemes, Rocco, Barrueta, Gelós, Herrera, Salaberry, Fernandez, Etcheverrito, Rampoldi, Mussante, Gonzalez, Reyes y Milán.


Se funda Cerro

La llegada de Rampla Juniors F.C al barrio en 1919 -entidad fundada en la Rambla Portuaria y Solís en el año 1914- convulsionó la tranquilidad comarcana del fútbol local ya que se nutría de jugadores de los equipos zonales quienes comenzaron a ver disminuido su potencial deportivo. Fue entonces que a comienzos del año 1922 surge la idea de fundar una institución futbolística que fuera verdaderamente representativa del Cerro y llevara su nombre. Pero un grave problema se planteó al pretender definir los colores de la camiseta ya que todos los cuadros de barrio que estuvieron dispuestos a colaborar con la fundación de esa institución, tales como Reformers, Santa Rosa, Aldosiver, Punta Yeguas, 1º de Mayo, Sabiá, Combate, Waterloo, Oriental, Relámpago y Treinta y Tres, pretendían que sus colores se perpetuaran en los del nuevo clúb.

Se encontró una solución al tema recurriendose al potencial deportivo de cada equípo y fue asi que durante el transcurso del año 1922 se disputó un campeonato -el más importante de todos los equipos barriales de la historia de los cuadros barriales del Cerro– tras el cual, su campeón legaría sus colores al futuro Club Atlético Cerro que se fundaría al finalizar el torneo. Se hizo necesario entonces, esperar la llegada del último mes del año para concretar el anhelo acariciado durante algunos meses previos.

El Clúb Oriental se consagró campeón y su equipo -camiseta blanca y celeste a rayas verticales, pantalón negro y medias grises– se perpetuó hasta nuestros días identificando al Club A. Cerro.

El 1º de Diciembre de aquel año 1922 parecía que todo estaba resuelto y setenta personas, después de tantos meses de espera, se habían congregado en el viejo Café de Paníza ubicado en la esquina de Grecia y China. Entre los mas destacados asistentes se encontraban Lorenzo y Jesús Mendilaharazu, Julio y Miguel Martnez Anzuain, Pablo y Fermín Garicoitz, Santiago Zignago, Alfonso Posse, Angel y Enrique Constantini, Pedro Minhondo, Exequiel Dominguez, Martín Harretche y Rodolfo Balsami.

Todo parecía estar pronto aquella noche de 1º de Diciembre de 1922… Tantas charlas previas y majestuosas ilusiones se habían forjado durante meses, pero de pronto resonó la enérgica voz de Jesus Mandilaharazu que asombró a la asamblea el pretender cambiar el nombre de la institución, tema que ya había sido suficientemente debatido y aceptado por todos desde hacía mucho tiempo “No, Cerro no. De ninguna manera” dijo Mendilaharazu. “Ya en varias ocasiones se fundaron clubes con ese nombre y lamentablemente quedaron en el camino. Aunque entiendo que sería lógico darle el nombre de la Villa, propongo que a nuestro equipo lo denominemos Clúb Oriental” Pero la moción no prosperó.


Las primeras resoluciones

Al finalizar aquella asamblea fundacional se adoptaron las siguientes resoluciones:
1- Establecer, por 50 votos en 70, que el nombre fuera Clúb Atletico Cerro.
2- Que los colores que lo identificarían serían blanco y celeste a rayas verticales.
3- Fijar la fecha de realización de la próxima asamblea para el día siguiente -2 de diciembre– en la que se votarían los nombres de quienes tendrían la responsabilidad de integrar la Primera Comisión Directiva.


Una cometa antes que dirigentes.

Rodolfo Blsami había retornado tarde a su casa de la calle Suecia entre Portugal y Bogotá aquella noche del 1º de Diciembre pero, como de costumbre, se levantó temprano al día siguiente. Fue el único de los asambleístas que se le ocurrió concretar una idea insólita que ha pasado desapercibida en la memoria colectiva de la institución.

Confeccionó muy temprano una cometa con los colores celeste y blanco, el cuadro que había contribuído a fundar pocas horas antes y que deseaba ver bien alto. Le puso una cola, compró el hilo, y antes de mediodía, se la regaló a los niños que frecuentaban la entonces denominada Cancha de la Comúna -actual Plaza de Deportes Nro 11, Treinta y Tres Orientales– y fueron ellos quienes, locos de la vida con el obséquio, la remontaron desde la esquina de Bogotá y Austria.

De esta manera el Clúb A. Cerro debe ser el unico equipo de fútbol en el mundo que tuvo una cometa surcando los cielos antes que dirigentes.

Fue recién en horas de la noche mediante voto secreto, que se eligió a Primera Comision Directiva.


El primer campeonato oficial: Cerro Campeon!

Cerro hizo su debút oficial en la Cancha de la Comuna -despues llamada parque Canaleta– el 20 de Mayo de 1923 enfrentando al hoy desaparecido Clúb Manchester, una institución del Cordon, cuya barra se reunía en el viejo almacén de don Félix Ramos en la esquina de Constituyente y Gaboto donde, diez años había surgido la murga los curtidores de Hongos.

En el Manchester se había iniciado deportivamente el célebre Tito Borjas y los colores de su camiseta eran los mismos que la de Cerro, aunque toda celeste con cuellos, puños y bolsillo blanco y, como impercedero recuerdo del primer rival del Clúb A. Cerro hemos rescatado esta crónica del Dr. Juan Carlos Paltrón quien, al describir a su hinchada, expresó -Entre litros de vino cortado, medio y medio con gaseosa y alguna que otra Bilz Sinalzo, nació la idea de formar una murga y un cuadro de fútbol y, de paso, divertirse barato-

En aquel primer encuentro Cerro formó con Mauro Rampoldi; José Spósito y Pedro Alem; Esteban Saez; Salvador Paracampo y Juan José Ibañez; Alfredo Alonso, Fernando Urrutia, Ramón Ferdinand, Nemesio Martinez y Rafael Spósito. El partido culminó con el resultado Cerro 2 – Manchester 0. En el resto del torneo el equipo de la Villa debió disputar 37 encuentros, de los cuales ganó 32, de aquel campeonato hace ya tiempo han desaparecido varios equipios de las competencias futbolísticas.


1940: Los jovenes imponen una nueva insignia.

En la decada 1940 Cerro se había consolidado deportivamente, no sólo en fútbol, sino tambien en basquetbol, ciclismo, y diversas actividades socio-culturales que se desarrollaban en su sede social: Cursos de dactilografía, taquigrafía, corte y confección, decoración del salón para concursar en los certamenes organizados por el Consejo Departamental de Montevideo (municipio capitalino) en carnaval, eventos en los que durante tres años consecutivos Cerro obtuvo el primer premio y, en consecuencia, fue declarado como -el Carro El Chaná– fuera de concurso.

Ahora bien, a poco de su fundación se había diseñado una insignia que identificó a Cerro por casi dos decadas. En aquellos tiempos era común usarlas de solapa de los sacos. Aquella primera insignia la representamos con la gráfica adjunta.

Pasaron algunos años, y fue entonces que surgieron discrepancias internas en cuanto a la conveniencia de cambiar aquel simbolo original. Hacía poco tiempo había comenzado la Segunda Guerra Mundial y, como ocurre siempre, la generacion de los mayores se resistía al cambio, pero los jóvenes desmerecían en sus charlas el diseño de aquel simbolo.

De pronto se produce un acontecimiento inesperado. El quipo de basquetbol de Cerro fue invitado a disputar un partido amistoso contra el Club Glorias de la localidad de Tigre, en la Argentina. Se sublevan entonces aquellos muchachos, y escondidos de los dirigentes, diseñan a su gusto una nueva insignia que algunas alumnas de los cursos de corte y confección realizan con la mas absoluta reserva. Así fue que, sin que los dirigentes sospecharan nada de lo que estaba ocurriendo en el clúb Cerro, fuera de fronteras, la joven generación estrenó un nuevo simbolo, la actual insignia que, al regresar a la villa fue mayoritariamente aceptada y posteriormente oficializada por las autoridades aunque, como siempre ocurre, no faltó quien se resistiera al hecho consumado.


1946: Juan I. Morales y un secreto de 50 años.

En el aspecto futbolístico se pretendia obtener el campeonato de la Divisional B y ascender a la A o “Profesional” como se llamaba en la época. En 1943 Cerro había culminado el torneo al tope de la tabla pero compartiendo la posición con River Plate por lo que debió disputar un partido final que termino perdiendo por 1 gol a 0, y, en consecuencia ver postergados sus anhelos.

Fue entonces necesario esperar hasta el año 1946 en que si se otuvo el título con apenas un punto de ventaja sobre Racing Clúb. La alegría desbrodó las calles de la villa con una hinchada que no podía ocultar su enorme felicidad.

Lo que sí se ocultó fue aquella oportunidad, transofrmandose en el secreto celosamente guardado durante 50 años fue que dos hombre –Juan García, el presidente, y Juan I. Morales, el delegado ante la AUF– dialogaron seriamente en un lugar reservado. Morales informaba al presidente que se había incurrido en una grave iregularidad administrativa y que el jugador José Gervasio Gómez había disputado los ultimos tres partidos del campeonato en forma inhabilitada. La situación se tornaba angustiante… toda aquella gente festejando en las calles podía ver frustradas sus ilusiones de un momento a otro si cualquiera de los clubes participantes del campeonato reclamaba los puntos que Cerro había conquistado en las canchas.

Aquellos dos hombres se sintieron impotentes para enfrentar solos la terrible situación y decidió comaprtir sus secreto con otras personas de la mas absoluta confianza, previamente seleccionadas entre las que se encontraba el Dr. Martín Harretche. Fue este quien impulsó un plan maestro y, dado que no existía otra salída mas que esperar el plazo reglamentario ante una eventual denuncia, se decidió desvelar la atención de la gente y el ambiente futbolistico en general, hacía otros temas de menor trascendencia. Entonces, con la excusa de saludar al ultimo rival vencido en la cancha, el Dr. Harretche se dirigió a la sede del Clúb Bahía sin disimular para nada su actitúd ante la hinchada congregada en la puerta de la sede social. Algunos dirigentes lo acompañaron y, a la salida del cordial encuentro con los rivales de turno, el propio Harretche habló de forma -muy reservada– con dos o tres hinchas de Cerro, que él previamente había elegido, les manifestó que la charla con los dirigente del Bahia se había desarrollado en base al cumplimiento de ciertos acuerdos que el se habia comprometido a cumplir antes de disputarse. Era una burda falacia, pero surtió el efecto inesperado. A las dos horas, y merced a aquellos dos o tres hombres de confianza elegidos por el Dr. Harretche, en toda la Villa se hablaba del tema que los dirigentes de Cerro pretendían, y no solo eso, sino que al día siguiente todo el ambiente futbolistico montevideano hacía lo mismo.

La magistral estrategia ideada y puesta en práctica por hombres de una impresionante capacidad intelectual posibilitó que nadie hablara de lo que verdaderamente podía perjudicar, y mucho, al Clúb Cerro y así, se vencieron los plazos reglamentarios sin que se efectuara ningun tipo de reclamo El secreto fue celosamente guaradado por unos pocos hombres durante medio siglo, y develado por Juan I. Morales en 1995 en ocacion de conmemorarse los 50 años de Cerro en Primera A.


Comentarios del Club Cerro en 1946

A efectos de profundizar el conocimiento de aquel Cerro de 1946, rescatamos un comentario de prensa de la época en el cual con el título "Cerro llega a Primera División" respaldado por un prestigio histórico y despues de hacer los mejores méritos para el ascenso se expresaba: -si hay un clúb en la Serie B que merecía mas que nadie el ascenso a Primera, ese es sin duda el conjunto de Cerro que por largos años había hecho méritos para llegar bien arriba, impidiendoselo muchas veces la falta de una reglamentación justa que, como la actual permite que quienes laboral por el bien del deporte tengan al fin un premio merecido. Cerro tiene todo para hacer un buen papel en la divisional de privilegio… Cerro trae un caudal social que parece impresionante comparado con los que muestran algunos clubes profesionales y tiene tambien un fuerte arraigo en la Villa; tiene ademas una Universidad Popular de cuya fama hace muchos años tenemos buenas noticias y tambien sabemos de la inquietud de sus dirigentes por realizar una obra social de bastos alcances. Tiene Cerro un historial magnifico y, para confirmar que es un clúb modelo, aquí está su ultima hazaña: sus jugadores no pasaron esta temporada ni una vez por el tribunal Arbitral (…).


Primera temporada en la A

Por el Campeonato Uruguayo de 1947, su primera temporada en la A, Cerro debutó frente a River Plate. Aquella tarde formó con Dominguez, Quintín Cardozo y Perrone; Camacho, Cháves y Magaraiños; Iglesias, Gómes, Novelli, Estula y Tessa.

A los 4 minutos de juego perdía por 1 a 0, pero empató Estula a los 27 minutos (primer gol de Cerro en la A) y pasó a ganar a los 56 mediante conquista de Novelli, finalmente, a los 80 el rival empató el encuentro. Que finalizó 2 a 2. En el resto del torneo enfrentó a Miramar (3 a 3; Cardozo, Perrone y Gomez), Central (2 a 1; Iglesias por dos), Peñarol (0 a 3), Liverpool (3 a 0, Novelli, Iglesias, tessa, Nacional (1 a 3; Quintín Cardozo), Rampla (1 a 1; Iglesias. Primer gol en la historia de los clasicos de la Villa de la Divisional A) (...)

En 1947, su primera temporada en la A Cerro jugó 18 partidos por el Campeonato Uruguayo, de los cuales ganó 5, empató 4 y perdió 9. Convirtió 28 goles y recibio 42, habiendo totalizado 14 puntos a su favor.


Co - Campeon uruguayo 1960

En el año 1960 Cerro culiminó al tope de las posiciones del torneo Uruguayo compartiendo la posición con Peñarol. Disputó en la ocación 18 partidos de los que ganó 12, empató 2 y perdió 3. Anotó 42 goles y recibió 21.

Sus jugadores fueron (entre parentesis los partidos que cada uno de ellos jugó): Julio Dalmao (18), Ruben Soria (18), Miguel de Britos (18), Juan O. Pintos (18), Angel Rodriguez (18), Waldemar Gonzales (17), Ruben coccinello (17), Pedro Gonzalez Acuña (15), Carretti (14), Wilfredo Brum (4), Leonel Conde (3), Bianchi (3) Sequeira (3), Oscar Vilariño (2), Baldi (1), Luis Calsagna (1) y Munir Kalik (1).(...) la institución debió disputar un encuentro final de desempate con Peñarol para determinar el campeon, y en la ocación, Peñarol ganó con el tanteador 3 a 1.


1961 - 1965: Actividad Internacional

En la primera mitad de la década de 1960, Cerro desarrolló una vasta actividad internacional. La misma comenzó en el verano de 1961 cuando, por la Copa Montevideo enfrentó en una octagonal a equipos de la talla de San Pablo, Vasco da Gama, Flamengo, Corintians (brasileños), Boca Juniors, River Plate (Argentinos) y Nacional de Uruguay. En dicho torneo Cerro disputó 7 partidos de los cuales ganó 4 (Vasco de Gama, Flamengo, Corintians y Nacional, todos disputados en el estadio centenario), empató 1 (River Plate en el Monumental de Nuñez) y perdió 2 (Boca Juniors en La Bombonera y Flamengo en el Centenario). El equipo de la villa obtuvo el vice campeonato ubicandose destras de Flamengo.

En enero de 1963, la institución disputa un nuevo torneo de verano en el Estadio Centenario, esta vez ante Nacional (uruguayo), Boca Juniors (argentino) y estrella Roja de Bratislava (checoeslovaco).

Fue en esta oportunidad en que Cerro derrotó a Boca por un inolvidable 4 a 0 , aunque al finalizar el evento ambos clubes culminaron compartiendo la primera posición y debió disputarse una final el cual Boca ganó por 2 tantos contra 0.

Luego, fuera del torneo, se disputó un tercer partido a modo de revancha en La Bombonera de Buenos Aires que dió resultante a un tanteador 3 a 3 entre los equipos.

Poco despues, el 20 de mayo de 1963 día que se conmemoraba el 40 aniversario de haber disputado su primer encuentro oficial, Cerro inicia una prolongada gira por Europa y Africa. Jugó en las ciudades de Bucarest, Ciuj, Iassy, Constanza (todas rumanas), Odessa, lwov, Moscú (sovieticas), Durban, Ciudad del Cabo, Johannesburgo (sudafricanas) y Salisbury (actualmente Harere), en el antiguo territorio de Rhodesia (Zimbabwe).

En el transcurso de esta gira, Cerro disputó 11 partidos de los cuales ganó 5, empató 2 y perdió 4, habiendo convirtiendo 18 goles y recibido 17. Sus goleadores en la ocación fueron: Juan O. Pintos con 8, Hector "Lito" Silva (refuerzo en préstamos del Club Danubio para realizar la gira) con 4; Darcy Pereira "Ica", 2; Luis Victor Esparrago "El pocho" Cortéz, Vignoli y Odón Ribeiro con 1 cada uno. Respecto a esta gira se pueden muchos aspectos positivos, entre ellos dos fundamentales: uno, que fue Cerro el primer equipo Uruguayo que ganó en la ex Union Sovietica cuando, en la ciudad de Odessa derrotó al Chernamorex por 2 goles a 0; y el otro tambien fue Cerro el primer equipo uruguayo que se presentó en el continente africano.

Finalmente en 1966, Cerro vuelve a realizar una nueva gira por el exterior, esta vez por los Estados Unidos, país en el que tambien fue el primer equipo uruguayo en presentarse, en el marco de la cual, y representando en la disputa de un torneo que enfrentaba a diversas ciudades, con el nombre de Skyliners Soccer Club (Rascacielos Futbol Club).


1964: El Monumental Estadio "Luis Troccoli"

En 1952 empezó la demolición del viejo Parque Demetrio Arana. No quedó nada, nisiquiera un trozo de gradería, Todo era escombros al principio. Había que empezar desde bien de abajo. Desde la remoción de la tierra hasta la ultima gradería... ¡Y se hizo!.

Don Luis Troccoli, el gran impulsor y realizador de la obra, declaró a la prensa en la época: "El costo de inversión ha sido calculado en ocho millones, pero ahora debe valorarse en veinticinco. Ha sido un gran esfuerzo para el Club y creo que valió la pena, ¡ya lo verán ustedes! Tenemos una pista de atletismo que los técnicos ubican entre las cuatro o cinco mejores del mundo y la numero uno en Sudamerica, y no le digo nada del empaste, y sistema de drenaje del campo, con una plenimetría que no tiene nisiquiera un centimetro de desnivel en toda su extensión. Todo ha sido dirigido por el arquitecto Orozco en forma honoraria. Eso tiene que saberse. ¿No vio el mural? ¡Es estupendo!. Se debe a Leopoldo Novoa y leí en O´Cruzeiro (revista brasileña muy leída en la época) que era una autentica expresión de arte contemporaneo. ¡Ellos saben por que lo dicen!, a mi me resulta realmente hermoso"

El estadio Luis Troccoli fue inaugurado el 24 de agosto de 1964 y esa tarde Cerro derrotó a river Plate de Argentina por 5 goles a 2, con anotaciones de Restivo en tres oportunidades, Espárrago y Cortés.

Tres días despues -el 25 de agosto- Cerro derroto a San Lorenzo de Almagro por 4 a 2, habiendo convertido Cacaio en dos oportunidades, Silva Araujo y Eduardo Restivo.


1995: Cerro de America.

En el año 1994 el clúb Cerro disputó la Liguilla pre Libertadores en la que se clasificó para disputar el certamen mas importante del continente a nivel de clubes, tras derrotar en un encuentro final a Defensor en una apasionante definición por penales.

En marzo de 1995 Cerro es uno de los dos representantes del fútbol uruguayo en esa edicion de la Copa Libertadores de América, y debuta en el estadio centenario empatando 3 a 3 con Peñarol.

Luego enfrentó a los representantes argentinos -River Plate e Independiente de Avellaneda- produciendose algunos hechos pocos divlgados. En el primer lugar, fija como escenario para disputar sus partidos internacionales al Monumental Luis Troccoli y con ello se transforma en el primer equipo uruguayo que, despues de 35 años de disputarse tan trascendental torneo, recibe en su propia cancha a los equipos visitantes. Hasta el momento la mayoría de los partidos se habrían disputado en el Estadio Centenario y, si bien en una oportunidad el Clúb Progreso había jugado contra el San Agustín de Perú en nuestro estadio Troccoli, no era su propio escenario. Al respecto fue Cerro el primer equipo que marcó ese rumbo.

Pierde luego con River Plate por 1 gol contra 0 y, en su tercera presentación, derrota en el Troccoli a Independiente, el denominado hasta el momento "Rey de Copas", por el mismo marcador de 1 a 0. Este es otro detalle que no debe pasar desapercibido, ya que en el año 1995 se modificaron las reglas de juego en cuanto al puntaje que se le otorgaba a los equipos ganadores -de 2 puntos pasó a 3 por partido ganado- y fue precisamente Cerro el primer equipo uruguayo al que se le otorgaron tres puntos por haber triunfado en ese encuentro contra Independiente. Recibe posteriormente a Peñarol con quien se pierde por 2 a 0 y finalmente se viaja a Buenos Aires para disputar en calidad de visitante los ultimos dos compromisos. Allí, a pesar de haber caído por 5 goles a 1 contra River Plate en Nuñez, llegó a disputar su ultimo encuentro ante Independiente con sus chances intactas para clasificar a la próxima ronda si obtenía la victoria pero este encuentro tambien finalizo con un resultado adverso al haberse perdido por 2 goles a 1, aunque Cerro había logrado abrir el marcador.


1998: ¡ Campeon de la B y retorno a primera!

La situación -en extremo delicada para el clúb- se había planteado algún tiempo antes cuando, por problemas de inconducta, se le quitaron siete puntos en la disputa del Campeonato Uruguayo y, consecuentemente, en la Tabla del Descenso. Fue un golpe demasiado duro y dificil de sobrellevar, al extremo que determinó su descenso de categoría en 1997, tras haber permanecido más de 50 años interrumpidos jugando en la Primera División A.

Por primera vez se disputaban los Campeonatos Apertura y Clausura y, en el primero Cerro se coronó Campeón con lo que, por lo menos, se asegurabala disputa de un encuentro final si no conquistaba el segundo campeonato del año.

En todos los partidos su hinchada cantaba "Volveremos, volveremos, volveremos otra vez... Volveremos a Primera, como en el 46..." y, si bien existieron algunos tropiezos deportivos, con resultados adversos, se llegó al sábado 10 de octubre de 1998 en que unas 15.000 personas se dieron cita en el Éstadio Luis Troccoli para presenciar el penúltimo partido del Campeonato Clausura en el cual, si Cerro empataba, se volvería a coronar Campeón y lograría el anhelado ascenso. El rival en la ocación fue Colón F.c. quien estremeció a la muchedumbre cuando se puso en ventaja en el primer tiempo. Cerro, dirigido por Jorge "Culaca" Gonzalez no logró el empate, sino, casi sobre el final del encuentro por intermedio de su delantero Alvaro Pintos, logró darlo vuelta.

Aquello fue una locura, Las tribunas Argentina y Brasil se encontraban colmadas de hinchas que voceaban el nombre de aquel equipo nacido el 1º de diciembre de 1922, aquella bandera, obra común de una enorme cantidad de simpatizantes, que ya había galarodando la Tribuna Paraguay durante los encuentros de la Copa Libertadores, en esta ocación cubrió totalmente la tribuna Argentina y, desde allí, fue trasladada por miles de brazos a travez de Santin Carlos Rossi, Carlos María Ramirez y Grecia hasta la Sede Social. Se cantó y gritó muy fuerte durante todo el trayecto pero, cual eterno homenaje a los fundadores, y tal como ocurre en todos los festejos populares de la institución, esos cantos y gritos resonaron mas fuerte que en ningun otro lado en la gloriosa esquina de Grecia y China. Donde ese grupo de ese grupo de personas de la villa, comenzaron a escribir la historia que hoy en día sigue en pie, y tiene los colores del cielo...

FUENTES: Viejo suplemento del diario cosmopolis "CERRO: 82 Años de historia"
FOTOS: Sitio actualmente desactualizado www.cerro.8m.com